¿Cómo aportamos?
Diseñamos rutas de incidencia pública para convertir causas, propuestas e intereses legítimos en cambios viables, éticos y trazables.
¿Para quién trabajamos?
Para organizaciones, empresas, cámaras, redes, colectivas e instituciones que buscan participar en decisiones públicas con método y legitimidad.
¿Porqué lo hacemos?
Vemos la necesidad de impulsar agendas ca cambio con evidencia; sin embargo, enfrentan dispersión, mensajes contradictorios, trafico de influencias y poca transparencia.

Construyamos

Buscamos que cada agenda pase de la intención general de cambio a una ruta pública concreta, con actores, mensajes, peticiones y responsabilidades claras.

Facilitamos procesos de análisis, articulación y negociación estratégica para ordenar espacios de incidencia, mapas de actores, narrativas, medios, recursos e indicadores.

Cada proceso cierra con un plan de incidencia que integra reglas éticas, prioridades, tácticas, cronograma, responsables, entregables, recursos y mecanismos de evaluación; necesarios para ajustar decisiones, reconocer avances y abrir nuevos ciclos de cambio público.

Las redes sociales se tejen con paciencia, entre personas y a partir de la confianza

Productos que resultan de los procesos participativos

Mapa de poder

Prioriza ámbitos (legislativo, ejecutivo, judiciale, empresarial, académico, comunitario, sindical, mediático) e identificamos personas clave.

Acupuntura de medios 

Investigamos los medios idóneos para mandar el mensaje adecuado en el momento correcto a la persona específica; y hacer inception.

Plan de incidencia

Definen fases, responsables, recursos, tiempos e indicadores que nos permiten alcanzar en mayor medida los objetivos planteados.

Acompañamiento

Talleres para comunicar historias, generar peticiones y aplicar técnicas de negociación que permitan articular relaciones de confianza.

Llamado a la acción

 

Pasar de demandas aisladas a agendas comunes, con evidencia, legitimidad social y capacidad real de incidencia.

Convertir preocupaciones ciudadanas en rutas colectivas, organizadas y sostenibles para influir en decisiones públicas.

Articular voces diversas en propuestas compartidas, verificables y capaces de generar cambios públicos concretos.

  1. Conocer la agenda activa: revisar objetivos, avances, acuerdos, actores involucrados y necesidades abiertas del proceso.
  2. Aportar capacidades concretas: sumar experiencia territorial, conocimiento técnico, evidencia, comunicación, convocatoria o acompañamiento comunitario.
  3. Fortalecer la incidencia colectiva: ampliar legitimidad social, representación y capacidad de diálogo con instituciones o personas tomadoras de decisión.
  1. Definir el problema público: ordenar preocupaciones, causas, efectos, grupos afectados y oportunidades de acción colectiva.
  2. Convocar actores clave: reunir organizaciones, comunidades, especialistas e instituciones interesadas en construir una ruta común.
  3. Diseñar una estrategia de incidencia: transformar demandas en propuestas, prioridades, mensajes, responsables, tiempos y siguientes pasos.
  1. Revisar la metodología aplicada: analizar si el proceso fue participativo, incluyente, transparente, documentado y orientado a resultados.
  2. Evaluar trazabilidad y acuerdos: verificar cómo se registraron aportes, decisiones, disensos, evidencias y cambios realizados.
  3. Identificar mejoras accionables: proponer ajustes para fortalecer legitimidad, representación, claridad técnica y capacidad real de incidencia.