Encuesta sobre particiones de sociedad civil en procesos legislativos

Un análisis desde la experiencia de organizaciones de la sociedad civil sobre los límites, retos y oportunidades para incidir en los procesos legislativos federales y locales.

 

Este micrositio presenta los principales hallazgos de una encuesta aplicada a organizaciones de la sociedad civil de distintas entidades del país. El objetivo es visibilizar cómo se vive la participación legislativa desde sus testimonios, identificar barreras estructurales y proponer rutas para fortalecer la democracia, el parlamento abierto y la rendición de cuentas.

 

Los resultados reflejan una demanda clara: más espacios reales de escucha, reglas claras de participación y procesos legislativos verdaderamente abiertos.

 

¿Por qué esta encuesta?

En los últimos años, la relación entre la sociedad civil y los poderes legislativos se ha vuelto más compleja y, en muchos casos, más restrictiva. Aunque existen mecanismos formales de participación —como el Parlamento Abierto—, estos no siempre se traducen en incidencia real ni en decisiones más democráticas.

Este diagnóstico busca responder preguntas clave:

  • ¿Qué tan abiertos son los procesos legislativos?

  • ¿Qué tan efectiva ha sido la participación de la sociedad civil?

  • ¿Qué barreras persisten y qué oportunidades existen?

  • ¿Qué cambios concretos se necesitan para fortalecer el vínculo entre sociedad civil y Congreso?

¿Quiénes han participado?

organizaciones de la sociedad civil con trabajo en derechos humanos, anticorrupción, democracia, justicia, medio ambiente, participación ciudadana, derechos laborales, género, salud y atención a grupos en situación de vulnerabilidad.

Las organizaciones tienen experiencia de incidencia tanto a nivel federal como local, y provienen de múltiples entidades federativas del país, lo que permite una lectura diversa y territorial del problema.

La mayoría de las organizaciones considera que su capacidad de incidir en el Poder Legislativo es baja o nula, especialmente a nivel federal. Incluso cuando existen espacios formales de participación, estos suelen ser tardíos, poco transparentes o meramente consultivos.

Aunque muchas organizaciones conocen los ejercicios de Parlamento Abierto, pocas consideran que estos hayan sido realmente útiles para influir en las decisiones legislativas. La falta de seguimiento, devolución pública y trazabilidad de las propuestas genera una percepción de simulación

Los procesos legislativos carecen de información accesible, oportuna y reutilizable. Predomina la publicación de documentos en formatos cerrados, sin criterios claros ni estándares comunes, lo que dificulta la vigilancia ciudadana y la incidencia informada.

Las organizaciones identifican un debilitamiento de los contrapesos democráticos, una mayor subordinación del Legislativo al Ejecutivo y una narrativa de desconfianza hacia la sociedad civil, lo que restringe la deliberación plural.

¿Qué agendas se consideran prioritarias?

 

Las organizaciones identifican como prioritarias las siguientes agendas legislativas:

  • Protección de personas defensoras de derechos humanos y periodistas

  • Combate a la corrupción y la impunidad

  • Transparencia, rendición de cuentas y parlamento abierto

  • Participación ciudadana efectiva y democratización política

  • Reforma fiscal con enfoque de derechos

  • Justicia, verdad y memoria (desaparición de personas)

  • Derechos laborales, salud, cuidados

  • Medio ambiente, territorio y justicia climática

Riesgos y oportunidades

Riesgos

  • Regulación restrictiva y fiscalización excesiva de las OSC

  • Reducción de presupuestos de fomento

  • Militarización y debilitamiento del espacio cívico

  • Simulación de mecanismos participativos

  • Estigmatización de la sociedad civil

Oportunidades

  • Inicio de nuevas legislaturas

  • Armonización normativa y seguimiento a leyes aprobadas

  • Discusión presupuestaria

  • Uso estratégico de datos, evidencia y presión pública

  • Articulación de agendas comunes desde la sociedad civil